El colibrí desafió con su vuelo las leyes de la gravedad. Un hombre que nació sin piernas logró caminar gracias a la perseverancia y a un objetivo muy claro. El otro día me contaron de un pez que salta de su pecera y se queda hora y media fuera sin respirar sin que le pase nada. Hay muchas historias que demuestran que los límites son mentales y por tanto derribables. Todo es posible y nada imposible, salvo tus propios muros.